Sumario revista Pancrudo nº 17 (2013)

Portada Revista Pancrudo nº17 (2013). Capas de carbón (Pascual Tolosa Sancho)Contraportada Revista Pancrudo nº17 (2013). Primer premio fotográfico (Raquel Sangüesa Giménez)

PANCRUDO

Revista de Acción Cultural
Asociación Cultural
El Calabozo
Calle Mayor s/n
44.720 Pancrudo (Teruel) 

Número 17-Julio 2013

JUNTA DIRECTIVA

Presidente: Alberto Novellón Pérez
Secretaria: Sylvia Tena Lahoz
Tesorera: Ana Novellón Pérez
Vocal: Isabel Gimeno Ejarque
Vocal: Evaristo Valero Nuez
Vocal: Pilar Marzo Marzo
Vocal: Mª Ángeles Gracia Campos
Vocal: Clara Mata Escriche
Vocal: Pilar Moya Latorre
Vocal: Nati Royo Lario

COORDINADOR REDACCIÓN

Pascual Tolosa Sancho

COLABORADORES

Evaristo Valero Nuez
Flor Lahoz Castelló
Elena Luengo Tolosa
Alberto Novellón Pérez
Pedro Ramos Lor
Mª Carmen Lahoz
Estrella Molina Cañada

IMPRESIÓN

Martín Domingo Ejarque

Portada exterior:
Capas de carbón
Pascual Tolosa Sancho

Portada interior:
Nevada de 1 marzo 2013
José Ramón Herrera Marzo

Contraportada e interior:

Premios del Concurso Fotográfico, año 2012

Depósito Legal: TE-76-1998

SUMARIO

CONTENIDO

1. Sumario
2. Editorial
3. La Minería
    Conversaciones con José Ávila Mora
11. Crónica de unas vacaciones en Pancrudo
28. Agradecimiento de maestros
34. Senderismo: Ruta 2.- Peña Navarra
45. El Gaire cumple un lustro
57. Planta medicinal: El romero
60. Geología del carbón
65. Archivo fotográfico de la guerra civil
66. Calendario 2013 – Fiestas 2013
68. Publicidad

 

 

 

 

 

 

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Si en alguna de tus colaboraciones utilizas informaciones o fuentes que no sean propias, indícalo, de modo que todo lo expresado en la revista esté perfectamente documentado. (El tipo de letra para utilizar en los artículos hacerlo preferentemente en Arial de tamaño 11 y a 1 y 1/2 de espaciado interlinear).

NOTA: la revista PANCRUDO no se hace responsable de las opiniones de los/as autores/as de los artículos publicados. Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación citando la fuente.

 

Sumario revista Pancrudo nº 16 (2012)

Portada Revista Pancrudo nº16 (2012). Escuela de Portalrubio (Pascual Tolosa Sancho)Contraportada Revista Pancrudo nº16 (2012). 1º Premio fotográfico. Butire en lo alto del peñasco (Alberto Novellón Pérez)

PANCRUDO

Revista de Acción Cultural

Asociación Cultural

El Calabozo

Calle Mayor s/n

44.720 Pancrudo (Teruel)

 

Número 16-Julio 2012

JUNTA DIRECTIVA

Presidente: Alberto Novellón Pérez
Secretaria: Sylvia Tena Lahoz
Tesorera: Ana Novellón Pérez
Vocal: Mª Jesús Collados Gimeno
Vocal: Isabel Gimeno Ejarque
Vocal: Serafín Sancho Sancho
Vocal: Evaristo Valero Nuez
Vocal: Raquel Marzo Lleixa
Vocal: Sonia Domingo Ramos
Vocal: Pilar Marzo Marzo
Vocal: Mª Ángeles Gracia Campos
Vocal: Clara Mata Escriche
Vocal: Erika López Escriche
Vocal: Pilar Moya Latorre

COORDINADOR REDACCIÓN

Pascual Tolosa Sancho

COLABORADORES

Evaristo Valero Nuez
Flor Lahoz Castelló
Elena Luengo Tolosa
Alberto Novellón Pérez
Isabel Martín Sancho
Guillermo Rojas Hijar
Lucía Latorre Escriche

IMPRESIÓN

Martín Domingo Ejarque

Portada e interior:

Escuela de Portalrubio
Ermita de la Palma
Pascual Tolosa Sancho

Contraportada e interior:

Premios del Concurso Fotográfico, año 2011

Depósito Legal: TE-76-1998

SUMARIO

CONTENIDO

1. Sumario
2. Editorial
3. Entrevista: Doña Rosita
17. Crónica de unas vacaciones en Pancrudo
36. La escuela de los 50
52. Como han cambiado los tiempos
59. Cita electoral, noviembre 2011
62. Curiosidades de nuestro pueblo
64. En memoria de Teresa Valero
66. Premio Aragón 2011 al Festival Gaire
67. Posibles orígenes del nombre Pancrudo
76. Entrevista: Manuel Tolosa Sancho
91. Planta medicinal: el trigo
94. El rincón del abuelo: María y José
103. Calendario 2012 – Fiestas 2012
104. Publicidad

 

 

 

 

 

 

 

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La Hoguera de Santa Lucía


(Flor Lahoz Castelló)

 

Se considera que la obtención del fuego, junto con la fabricación de herramientas, es uno de los criterios de la Humanidad. Se desconoce el origen de los primeros métodos de la obtención del fuego. Actualmente, tan sólo los habitantes de las Islas Andamán (Golfo de Bengala) ignoran la forma de hacer fuego y se limitan a conservarlo.

Lo que si es cierto es que desde los primeros tiempos ha existido un culto del fuego, que parece derivar del culto al sol, así como también del mantenimiento de la llama del hogar. Ya los persas, los griegos y luego los romanos veneraban al fuego. En Roma a las vestales se les confiaba la guardia del fuego perpetuo del templo de Vesta. Vulcano era considerado el dios del fuego y de la metalurgia, hijo de Júpiter y Juno y padre de Caco, se le ha representado en numerosos cuadros, mosaicos, vasos pintados, frisos etc.., su culto aún tenía particular importancia después de las guerras  Púnicas. Durante la Edad Media, la  salamandra pasó a ser símbolo del fuego.

Hoy en día, aunque no conscientemente, seguimos haciendo lo mismo, tememos pero adoramos el fuego, si no ¿qué son las hogueras?. En muchos puntos de España se celebran hogueras. Son más comunes alrededor de Carnaval, S. Antonio. S. Sebastián, S. Vicente, S. Blas, S. José (Las Fallas) y luego más tarde S. Juan, pero la verdad es que a primeros de diciembre, por Sta. Lucia, no es muy corriente (a lo mejor es que los de Pancrudo no somos gente corriente).

Que yo me acuerde siempre hemos tenido hoguera  por Sta. Lucia, sin preguntarnos el por qué.

Hay una tradición que dice que el origen de las hogueras solía ser la quema de ropas y enseres después de una peste o epidemia y normalmente se le atribuía el favor de haberse librado, a un determinado santo. Nosotros no sabemos ni el por qué de la fecha, ni el por qué de la santa, así que leyendo la vida y martirio de la virgen y mártir, veremos si conseguimos encontrar alguna referencia.

Lucía, significa tanto en griego como en latín “luz”; nació en Siracusa hacia el año 287 y fue martirizada en el año 304 bajo el mandato del emperador Diocleciano. Su familia era cristiana de las más nobles y ricas de Sicilia. Su madre era de origen griego y su padre romano, perteneciente a una elevada categoría del Estado pero murió cuando Lucía tenía cinco años y su madre se volcó en ella. Le dio una esmerada educación ya que conocía a fondo las Sagradas Escrituras y el Evangelio además de las ciencias paganas.

Era la niña de natural dócil, piadosa y humilde y tenía como héroe a Sta. Agueda que había sido martirizada unos 30 años antes que ella naciera y sus milagros estaban en boca de los sicilianos de Catania, lugar de martirio de Sta. Agueda  que dista 75 Km. de Siracusa. Años más tarde, Lucia llevó allí a su madre en peregrinación,  para que se curara de un flujo de sangre que ningún médico había podido curar. Tuvo un sueño en que Sta. Agueda le decía que sería la gloria de Siracusa, como ella en Catania y  que su madre estaba curada. De vuelta a su ciudad le pidió a su madre la dote que le tenía preparada para distribuirla entre los pobres, ya que no pensaba  casarse con el joven que le habían designado, pues pensaba consagrar su vida a Dios.

Fue denunciada como cristiana ante el presidente de Siracusa y al negarse a hacer sacrificios a los dioses, fue martirizada. El presidente del tribunal que la condena, quiere obligarla a pecar, pero no lo consigue. Los soldados no pueden moverla del lugar donde estaba; la bañan con agua infecta, para vencer los pretendidos secretos de la magia que constituye su fuerza, pero todos los sortilegios fracasan. La rocían con aceite, pez y resina y le prenden fuego. Las llamas respetan su cuerpo y Lucía dice: “He rogado a mi Señor que este fuego no me dañe y que dilate mi martirio para que los fieles se animen a mantenerse en su Fe”. Entonces, uno de los verdugos, atravesó con su espada el cuello de la mártir, la cual cayó bañada en su sangre, diciendo a sus amigos cristianos: “Perseverar en la Fe, os anuncio el final de la persecución y la paz de la Iglesia”.

Lucía entró en el cielo el 13 de diciembre del año 304. Sus predicciones se cumplieron al pie de la letra. Uno tras otro los emperadores Diocleciano, Galerio y Maximiano perecieron con muerte ignominiosa; pocos años más tarde, en el 312, Costantino alcanzaba la victoria del puente Milvio que aseguraba a la Iglesia una paz definitiva después de tres siglos de lucha.

Las reliquias de la Santa llegaron a ser objeto de conmovedora veneración y allí mismo, en el lugar del martirio, se levantó un oratorio que fue pronto lugar de fervorosas peregrinaciones. Fueron grandes los milagros obrados por Santa Lucía; se le invocaba contra las enfermedades de los ojos, porque su nombre significa Luz, también contra los males de garganta por su género de muerte y contra la disentería por el milagro de la curación de su madre.

Los siracusanos conservan piadosamente su sepulcro en una vasta cripta próxima a la iglesia de Santa Lucía di Fuori en Siracusa. Algunos artistas la representan llevando los propios ojos en un platillo, pero es una actitud errónea que corresponde a cierto hecho referido a la vida de la  Beata Lucía llamada  “La casta”.

En Suecia, con Santa Lucía el 13 de diciembre, empiezan las fiestas navideñas. Los vikingos suecos creían en una leyenda que decía que cada noche Lucía llevaba alimentos a sus amigos cristianos escondidos en las catacumbas y para tener sus manos libres y repartirles la comida, llevaba velas en la cabeza.

Celebran su festividad en toda Suecia con una ceremonia especial. Cada 13 de diciembre, muy de madrugada, la niña más joven de cada familia, con una túnica blanca hasta los pies ceñida con un cinturón rojo, una corona de hojas verdes en la cabeza con siete velas encendidas, sirve el desayuno en la cama a cada miembro de la familia, consistente en unos pastelitos especiales llamados “Pepparkakor”.

Los hijos de la casa, la escoltan como pajes, vestidos en camisas largas blancas y sombreros puntiagudos de papel. Van cantando una canción  con una melodía italiana, que llaman  “canción de Sta. Lucía”.

Cada año el ganador del premio Nobel de Literatura corona, en Estocolmo, una Lucía oficial como si dijéramos una Miss), para repartir “luz, alegría y felicidad” en un día de visita a los hospitales, residencias y orfanatos. En Estados Unidos, las asociaciones sueco-americanas, siguen también las celebraciones de Sta. Lucía.

En Pancrudo, no se si alguien había oído antes esta leyenda pero en lugar de desayuno lo que hacemos es alargar la cena y sustituir los “Pepparkakor” por nuestro morro de cerdo particular, chorizo y longaniza; no sólo ahora, de siempre, los mozos han terminado asándose algo en la hoguera, lo que pasa que ahora lo hacemos todos, aunque a veces cambiemos el día, y antes eran sólo los quintos y sus amigos.

Este año nos vimos negros (bueno mejor blancos de nieve) para conseguir leña. Gracias a unos cuantos valientes que con la nieve hasta la rodilla, trajeron unas cuantas ramas.

Antes, cuando los de “taitantos” éramos niños, íbamos por las casas a por leña y la amontonábamos en el “porchegao”, luego  alguno de los mayores, arrimaba algún tronco gordo y duraban las brasas varios días.

Chicos y chacos se acercaban, al anochecer, a ver prender la hoguera y calentarse. En cuanto empezaba a haber tizones, llegaba “la caza de brujas”; los chicos nos cogían por sorpresa y nos ponían la cara perdida. Luego había que ir al callejón de la  iglesia a lavarse con nieve para no aparecer en casa con semejante cara y llevarse una regañina por haberse “dejado”. Yo tengo el recuerdo de uno de mis últimos años en la hoguera, ya empezaba a ser mocica, un amigo mío se desquito bien conmigo. Se mascaró las manos en la caldera de cocer las morcillas de su abuela, y mi tía, Isabel; luego vino a hacernos unas “caricias” a mi prima Gloria y a mí, ni que decir tiene como quedamos. Parecíamos negras del Senegal.

En el rifi-rafe, perdí un pendiente y llegué a casa llorando de rabia. Mi madre al verme, creyendo que era por el pendiente dijo: “¡Uy hija, más se perdió en la guerra de Cuba!”. No obstante por la mañana, a primera hora antes de que la gente se levantara, ya estaba yo en el porchegao buscando mi pendiente, que encontré todo pisado y machacado.

Estas son algunas de las experiencias que yo recuerdo de esta fiesta que, aunque hemos potenciado últimamente, nunca se ha dejado de celebrar en Pancrudo, aun sin saber los “por ques”.

En cuanto a las referencias con la vida y martirio de la Santa, creo que cada cual puede sacar sus propias conclusiones pero yo os voy a apuntar algunas: Luz, de su nombre - Pancrudo es luminoso -. De carácter dócil, humilde, generosa, tenaz y valiente… ¿No se pueden aplicar estos adjetivos a la gente de Pancrudo?. Pensar.

(*) Los datos consultados son propiedad de la Asociación Cultural y están a disposición de todos.

Bajo este epígrafe queremos señalar el número de personas asociadas y su reparto, de acuerdo con su lugar de residencia habitual. Es indudable que todos los asociados estamos relacionados de modo directo con Pancrudo.

Por otra parte, dado que Pancrudo incluye administrativamente a los pueblos de Cervera del Rincón, Portalrubio y Cuevas de Portalrubio, además de que guarda con ellos vinculos de amistad y tradición, queda abierta la Asociación a la incorporación de personas de estos pueblos.

La Asociación Cultural “El Calabozo” la constituimos, hasta la fecha actual, un total de 237 personas, de las cuales dos pertenecen a Cervera y otra a Portalrubio, agrupadas en 109 entidades familiares, lo que significa una densidad media de 2,17 miembros por familia.

Si consideramos el reparto de asociados por sexos, los resultados obtenidos nos confirman unaligera ventaja del número de hombres:

 

Número

Porcentaje

Mujeres

113

47,68%

Hombres

124

53,32%

 

Teniendo en cuenta la edad, y separando solamente entre mayores y menores de 18 años,los datos disponibles nos muestran la siguiente distribución:

 

Número

Porcentaje

Mayores 18

194

81,85%

Menores 18

43

18,15%

 

los datos nos indican que aproximadamente uno de cada cinco asociados es menor de 18 años. Aunque disponemos de una interesante cantera de jóvenes no estaría nada mal subir un poco más este porcentaje, pues de ellos dependerá el futuro de todo esto.

Si tomamos en consideración el lugar de residencia de los asociados se comprueba que estamos repartidos por 10 provincias españolas (si todos las personas relacionas con Pancrudo estuviesen asociadas, seguramente habría más provincias con presencia pancrudina). A su vez, éstas pertenecen a 6 Comunidades Autónomas diferentes (existen 17). Esto nos permite, en conjunto, conocer gente de lugares distintos con costumbres algo distintas, hecho significativo que no debemos desperdiciar y del cual todos nosotros podemos sacar provecho en futuras publicaciones. El reparto es el siguiente:

Por Provincias

Por Comunidades Autónomas

 

Número

Porcentaje

   

Número

Porcentaje

Pancrudo

48

20,25

 

Aragón

180

75,95

Teruel

34

14,34

 

Cataluña

22

9,28

Zaragoza

92

38,82

 

C. Valenciana

23

9,70

Huesca

6

2,53

 

G. Balear

3

1,26

Barcelona

19

8,01

 

C. Madrid

8

3,37

Tarragona

3

1,26

 

C. Murcia

1

0,44

Valencia

23

9,70

 

Total

237

100%

I. Baleares

3

1,26

       

Madrid

8

3,37

       

Murcia

1

resto

       

Total

237

100%

       

 

Como resumen general a los datos expresados a lo largo del presente artículo, vamos a confeccionar la siguiente tabla que recoge, además del número de unidades familiares por provincia, la densidad de miembros presente en cada una de ellas:

 

Unidades familiares

Total socios

Densidad

 

Número

Porcentaje

Número

Porcentaje

miembros/unidad

Pancrudo

21

19,26

48

20,25

2,28

Teruel

13

11,93

34

14,34

2,61

Zaragoza

49

44,95

92

38,82

1,88

Huesca

3

2,75

6

2,53

2

Barcelona

6

5,50

19

8,01

3,17

Tarragona

1

0.92

3

1,26

3

Valencia

12

11,02

23

9,70

1,92

I. Baleares

1

0.92

3

1,26

3

Madrid

2

1,83

8

3,37

4

Murcia

1

0.92

1

resto

1

 

109

100%

237

100%

2,17

 

 

Reparto por Comunidades Autónomas

 

Reparto por Provincias

 

El frío de diciembre de 2001

El mes de diciembre de 2001 se caracterizó por ser uno de los más fríos que se han recordado, no sólo por los jóvenes sino que también por los más mayores.

Para tener una constancia material, palpable y fidedigna de las temperaturas de ese mes, Pilar Simón Marzo nos ha proporcionado los datos meteorológicos, relativos a la temperatura, registrados para ese período en Pancrudo. Como más abajo veremos en el estadillo de datos, se constata que la temperatura más baja se obtuvo el día 24 de diciembre, lunes, con un valor de -16 ºC. Además se comprueba que los días 15, 23, 24 y 25 estuvo helando "día y noche". Por último, se anota en la tabla adjunta que la temperatura media del mes de diciembre de 2001 fue de 0,9 ºC (vamos, como para ir en camiseta).

Temperatura en Pancrudo en Dicimebre del 2001

Este año traemos a nuestras páginas del Rincón del Abuelo a una pareja cuya ascendencia, por parte de la madre del tío Antonio, tiene una gran raigambre en el pueblo: los Pérez  Barcelona de los que hay muchos descendientes entre nosotros. La tía Primitiva desciende de Rillo pero su familia también es bien conocida en Pancrudo ya que es sobrina de la tía María, la del tío Blas.

Ellos son: Antonio Latorre Pérez, hijo de Antonio Latorre Esteban, procedente de Monreal y de Pilar Pérez Barcelona, procedente de Pancrudo. Y Primitiva Escriche Gracia, natural de Rillo, hija de Gregorio Escriche Vicente y Pureza Gracia Vellido, ambos de Rillo. Llevan 69 años de matrimonio.

El tío Antonio nació cuando su madre tenía 40 años y es el pequeño de siete hermanos: Elvira, Arturo, Miguel, Eugenio, Maximina, Victoria y él.

La tía Primitiva es la mayor de 4 hermanos: ella, Isabel, Pureza y Sebastián.

Es difícil hacer la entrevista cuando uno se junta con personas que tienen tanto que contar pero ya la memoria juega malas pasadas, sobre todo en nombres, fechas etc… Sus hijas, que estaban presentes, en algún momento, decían: “hace unos años nos contaban yo qué sé cuantas cosas, pero ves, no se nos ocurrió escribirlas”.

Por eso yo, desde aquí, aconsejo a los más jóvenes, que no hagan oídos sordos a sus padres y abuelos y que cuando éstos traten de contarles algo, tomen nota. Es una buena idea para saber cosas después.

Lo primero que les pregunto es que de dónde viene ese apodo de los “Campas”, que es como la mayoría los conocemos en Pancrudo.

El tío Antonio dice que no tiene ni idea de donde viene, pero que ya se lo decían a su padre. Piensa que como procedía de Monreal del Campo, puede ser que empezaran a decir: el del Campo…y de ahí, los del Campo…los Campas. Pero que no les sabe malo; al contrario, saben que, como son tantos, muchos con decir “Los Campas” ya saben a qué familia se refieren.

¿Qué recuerdos guardan de su niñez?

Tío Antonio.- Hace tanto tiempo ya que…pero entonces no era como ahora; en cuanto sabías andar, como quien dice, te mandaban con un atajo de ovejas. Bueno sí, iba a la escuela; el primer maestro que recuerdo era Don Francisco y luego tuvimos otro que no me acuerdo cómo se llamaba, mira no me sale, pero me quería mucho, el hombre no me quería soltar y la escuela se me daba bien y me gustaba. Así que, como en casa había muchos hermanos para trabajar, aguanté hasta los catorce años, aunque cuando terminaban las clases tenía que echar una mano con las ovejas o al campo.

Amigos que recuerde de pequeño eran: Rogelio Pérez, Pedro Benedicto, José Lahoz, Herminio Teruel, Valero Guillén …

Íbamos a la escuela una cuarentena de chicos y luego las chicas. Jugábamos a la “Eva”, a “La una anda mi mula”, con el “Reloncho”,no, no, ya no llegué a jugar yo, eso vino más tarde; pero como te digo, poco tiempo teníamos de juego pues a los 8 ó 9 años ya íbamos de pastores y a los 13 ó 14 a labrar. Mis padres eran renteros, estuvimos en la Plaza, sabes en casa de “Elipe”, hasta la guerra y entonces yo llevaba ya unos meses de casado, y hacía poco que había muerto mi padre.

Tía Primitiva.- Mi madre, Pureza, que era hermana de la tía María la del tío Blas, murió cuando yo tenía siete u ocho años, así que había que hacer todo lo de la casa como podíamos. Mi padre se volvió a casar y como ya había una mujer para la casa, a mí me llevaron con mi abuela Isabel, pues estaban mis tíos solteros y había mucho que lavar, fregar, arreglar ropa y todo lo de la casa.

Mis hijas se ríen cuando les cuento que en aquellos tiempos se hacían los “piales” de lana, ¿te acuerdas que se hacían con cuatro agujas cortas? Bueno pues yo, mira si sería estirada, que no sabía hacer el talón y cogía los puntos con ganchillo para rematarlos.

A la escuela iba cuando no había otra cosa que hacer. Cuando ya empezaba a ser mocica, me llevaron a Pancrudo, con mi tía María; entre el Bar y los chicos pequeños había mucha faena, así que a trabajar en lo que me mandaban. A Domingo, mi primo, que en paz descanse, se puede decir que lo crié yo, y a Blas y Consuelo también los he tenido bastante.

Con mi tía María estuve hasta que me casé, el año que estalló la guerra. Así que no sé , a lo mejor sí que jugaría a algo, pero yo no recuerdo de cuando era chica más que trabajo y más trabajo.

Cuando iba a la escuela en Pancrudo mis amigas eran Isabel Martín, Rafaela Benedicto, María Guillén, Joaquina Marzo, Rafaela Bailón…unas treinta o treinta y cinco si que seríamos en la escuela.

Y de mozos, ¿cómo se divertían?

Los dos.- Íbamos al baile a casa del tío Roque, que tenía bar, se pagaba un real y bailábamos con una gramola; algunas veces alguien tocaba la guitarra, algún paseo por la carretera y no mucho más. De todas formas, dice la tía Primitiva, cuando tenía 14 años empezamos a festejar, a escondidas, pero ya éramos novios.

A la tía Primitiva no la dejaban ir conmigo -dice el tío Antonio- así que íbamos a escondidas. Un día estaba esperándola debajo de la ventana y me tiraron un ladrillo que si me da me mata, me imagino que como era muy joven, no les parecía muy bien que tuviera novio. Poco tiempo después vino el tío Cirilo, que era familia de mi suegro, y su padre a hablar a mi casa y yo les dije: “yo ya lo tengo pensao, si ella quiere nos casamos”. Ellos dijeron: “bueno, pues ya está todo arreglao”. Al poco tiempo nos casamos, el 8 de febrero de 1936, ella tenía 17 años y yo 20. Al otro día de casarnos fui a sembrar cebada y ella a traernos la comida, ese fue nuestro viaje de novios. Vivimos en la plaza hasta la guerra.

¡Ya estamos en la guerra!

Tío Antonio.- Sí, las guerras son muy malas, se sufre mucho, se pasa de todo. Yo, como mi madre era viuda, me había librado de ir a la mili, pero pasó lo que pasó y luego me tuve que ir al frente. Me fui con los republicanos, que fueron los que me llamaron entonces.

En Pancrudo, a los cuatro días de estallar la guerra pasó algo muy gordo. La gente rica no quería que los demás funcionaran, tenían pastor, criao, agosteros… En las casas que eran muchos hermanos se arreglaban solos, nosotros teníamos pastor, el tío Juan Gregorio. Yo tenía 330 cabezas de ganado el día que estalló la guerra, tres carros y seis caballerías, mis hermanos venían a trabajar a mi casa y luego se trabajaban lo suyo. Éramos renteros, no medieros. Pero como te digo, había muchos que eran criados y no estaban muy conformes con los tratos que tenían.

Aquella noche hicieron un llamamiento y nos hicieron ir a la “paidera” que era de los Toranes y nuestra. Yo no sé ni como pasó todo aquello. Ese día habíamos estado dallando la cebada que había sembrado el día que me casé: tres dallaban, mi hermana Victoria hacía gavillas y yo ataba. Pero por la noche dijimos: “vale, pues si han llamado, vamos”.

Hablamos un rato y yo me fui media hora antes de que pasara nada y mi hermano Eugenio igual, estábamos cansados y dijo: “chico vamos a la cama”. Pero mis otros hermanos, Arturo y Miguel se quedaron; en total eran 17, mis dos hermanos, dos cuñados, un primo hermano, así hasta los 17.

Yo aún no me había metido en la cama, y allí se armó la gorda. Uno del pueblo, que estaba de guardia, al oír el camión, pegó dos tiros al aire. Antes habían cruzado un tronco en la carretera, junto a la “paidera”. Así que pararon, entraron y los cogieron a todos, ya no los vimos nunca más a ninguno.

(El tío Antonio se emociona al contarme todo esto)

¿Ustedes se quedaron en el pueblo entonces?

Tío Antonio.- Sí claro, nosotros nos quedamos hasta que nos evacuaron en febrero del 37. Nos fuimos por Fuentes Calientes a Galve, a cruzar el río Alfambra por los Alcamines, que yo llevaba a cuestas a mi mujer y a Pureza, que era pequeñica; mira nació el 6 de enero de ese año, un tiroteo había ese día en el pueblo…

Estábamos en el alto de Portalrubio, yo iba de acemilero pero ese día teníamos descanso, así que nos acercamos a Pancrudo, iban conmigo Isidro Martín, Pedro Pérez y alguno más, no me acuerdo. Al llegar a las eras, desde el alto, los fascistas tiroteaban sin parar; yo llevaba la manta al hombro y al echar a correr la pisé y caí de morros y allí me quedé quieto, mira si sería que al pasar los otros dijeron: “le han dado”, que yo los oí, pero allí me quedé hasta que me pude arrastrar a un pajar. Más tarde, cuando amainaron los tiros, me escapé hasta Las Cuevas, que tenía una tía, y me dijo que me quedara, pero le dije que tenía que volver, que estarían preocupados. Cuando llegué a casa estaba todo lleno de gente, no sabía si era por mí o por qué y resulta que había nacido la chica.

Pero como te decía, cuando salimos, llevé a las dos con mi familia hasta Galve, que durmieron en una paridera, luego ellas se fueron hasta Berge y yo ya me volví a Perales, donde me habían enrolado y fuimos reculando hasta Valencia. Estaba en la Brigada 36, en las oficinas, y por allí estuve hasta que terminó la guerra.

Tía Primitiva.- Nosotras, con mi hermana Isabel, que era pequeña, mi cuñada Victoria con Paca pequeñica, mi cuñada Aurora con Luisa también pequeñica, la abuela Pilar y alguien más que venía del pueblo; estuvimos un tiempo en Berge y luego fuimos bajando por el Rincón de Ademuz hasta Valencia. ¿Qué cómo, dices? Pues mira un ratico a pie y otro andando, pasando hambre, durmiendo donde podíamos y padeciendo mucho. Un día, que siempre les cuento esto a mis hijos, al pasar por un campo de naranjos, mi cuñada Victoria y yo nos llenamos los delantales, y en esto que viene el dueño y nos dice que qué hacíamos. Le dijimos que teníamos hambre y el hombre nos dejó coger todas las que nos pudimos llevar. Así que ves, en todas partes y en todos los tiempos hay gente buena. Al terminar la guerra estábamos todos en Paterna.

Cuando volvimos a Pancrudo no había puertas ni ventanas en las casas, encontramos unas “maseras”, ¿tú te acuerdas de lo que era eso? Y con ellas tapamos la ventana para que no entrara frío.

Tío Antonio.- Fue Garzón a por madera, a donde fuera, no me acuerdo y me dijo: “Si me dejas el macho, te traigo madera a ti también”. El macho me lo había guardado mi suegro en Rillo y lo tuvo hasta que volvimos.

Pero a los pocos días de estar en Pancrudo se nos llevaron a Teruel para hacer fortificaciones, “trabajadores de Franco”, “prisioneros” en la Iglesia de San Juan. Estábamos Rogelio, Herminio y yo. Tuvimos suerte, nos enrolamos de asistentes y entramos en el hospital, allí limpiábamos váteres y hacíamos lo que nos mandaban. Nos trataban como a perros, para hacer nuestras necesidades había dos zanjas en medio del campo y un guardia mirando allí en una esquina. Un día, sin saber por qué, me pegó una paliza un militar que había allí, que no sé cómo no me mató.

De allí nos llevaron a Andalucía a hacer carreteras y caminos, a sacar piedra y leches…y de allí ya me trajeron a la cárcel de Torrero de Zaragoza, donde estuve algo menos de un año pues no tenía ninguna causa y en cuanto se pudo demostrar me soltaron.

Tía Primitiva.- Aquí en Zaragoza, había un primo hermano de Abel de Portalrubio, que era capitán. Yo me vine con la chica y me fui a hablar con él. Era para septiembre, y unos días más tarde, para el 24, día de La Merced, dejaban entrar a la cárcel a los familiares. Así que fui a verlo con la chica y ya lo dejaron salir y nos fuimos a casa.

Con esto ya terminó todo y pudieron volver a Pancrudo.

Tío Antonio.- ¡No, hija no! Aun tuve que ir a un campo de concentración por la parte de San Sebastián hasta que licenciaron a mi quinta. Cuando me dijeron que me podía ir, vine aquí a Zaragoza y sin llevar dirección ni nada, acudí a casa de mi hermana Elvira; estaban esperando a Paco, su hijo, y cuando me vio entrar se puso a chillar: “¡Mi hermano, mi hermano Antonio!”.

A los pocos días ya nos fuimos a Pancrudo.

Bueno, yo recuerdo que en Pancrudo fueron ustedes los primeros en llevar vacas de leche, ¿cómo fue eso?.

Tío Antonio.- Pues mira, el hermano de mi cuñada de Lidón tenía vacas y me dijo: “¿Por qué no te compras unas vacas para sacar alguna perrica?”. Ya estaba de veterinario en Pancrudo Don José Gil y sus hermanos. En Daroca, ellos tenían una vaquería, así que para la Feria de Todos Santos nos fuimos con Pedro Lahoz (Pinchahigos, para que lo entiendas) . Él compro dos para labrar y yo otras dos para lecheras. Por cierto, las llevábamos sueltas por Daroca y las de Pedro se metieron en una casa y subieron hasta la sala. ¡Madre mía la que se armó!. De Daroca a Pancrudo andando con las vacas; el primer día a Torre los Negros a dormir y de allí al otro día a comer a casa. Me costaron 13.000 ptas. Las chicas iban por las casas con la cántara a repartir la leche.

Tía Primitiva.- ¿Que quién nos enseñó a ordeñar? El tío Diego Ávila. ¿Tú te acuerdas de él? Y yo claro que ordeñaba y las arreglaba y todo. Si estaba en casa Antonio lo hacía él, porque yo ya tenía bastante con todos los chicos pequeños, y entonces ya sabes que había que masar, ir al lavadero, a por agua… no como ahora que todo está en casa. Además estaba con nosotros la abuela Pilar, que no estaba muy bien y no se podía dejar sola.

Y las noches de invierno en Pancrudo, debían de ser muy duras…

Primitiva.- Sí, muy duras. Nos colocábamos todos alrededor del fuego para soportar el frío. Recuerdo una anécdota de un día de invierno que hacía mucho frío, ya después de la guerra y siendo mis hijos pequeños, llegaron a nuestra puerta a pedir limosna y cobijo un matrimonio que venía de Villel, un pueblecito cerca de Teruel. Estaban ateridos de frío y ella era ciega y él su guía. Tenían un montón de hijos. Yo no sabía qué hacer porque en casa éramos muchos (ocho) y con pocas cosas que ofrecer, pero nos hicieron duelo, les hice pasar y les dí posada, compartiendo lo poco que teníamos. El matrimonio quería pagar de alguna manera el favor recibido y después de cenar nos reunimos alrededor del fuego. Mientras tejía calcetines con cuatro agujas, la ciega nos entretuvo contando maravillosa poesías, romances, historias antiguas, cantando canciones, etc… Todos nos quedamos sorprendidos y pensamos:” ¿Cómo puede saber tanto esta mujer si nunca ha visto un libro? La historia se repetía todos los años y mientras recorrían los pueblos de la comarca, disfrutábamos de la sabiduría de la ciega. De lo que se deduce que cuando uno tiene tesón y ganas de aprender, consigue lo que quiere.

 

Tío AntonioY en la década de los sesenta, más o menos, cuando los hijos ya estaban casi criados, decidieron venirse a Zaragoza.

Tío Antonio.- Pues mira, yo siempre tenía pensado el marchar, porque allí no veía porvenir para mis hijos. Así que cuando murió mi madre, arreamos “palante”. Las chicas eran ya mayores, Antonio unos 12 años tendría y Pascual 9. Yo me vine a trabajar a la tapicería de mi sobrino Pepe (el marido de Rosita). Lucía terminó la carrera, los chicos al colegio hasta que terminaron de estudiar y entraron también en la tapicería, Pili también y Pureza se casó.

 

Tía PrimitivaCuando Antonio terminó la mili, nos establecimos por nuestra cuenta, compré una parcela en la carretera de Madrid y aquí nos quedamos.

Tía Primitiva.- Luego se fueron casando todos, cada cual tiene su familia y nosotros aquí seguimos. Los hijos siguen teniendo aquí la tapicería y vienen todos los días. Las hijas también vienen a vernos y a ayudarnos cada día y así hasta que Dios quiera.

¿Cuántos nietos y bisnietos tienen ya? Ya he visto todas las fotos que me han enseñado, pero son tantos que no me aclaro muy bien.

Pues mira,

Pureza está casada con Antonio Broto y tienen cinco hijos:

Raquel, que tiene a Raquel de 19 años y Alejandro de 14.

Lourdes, que está soltera.

Begoña, que tiene a Pablo de tres añicos.

Toño, que tiene a David de 10 años y a Raúl de 4.

Y José, que tiene a Lidia de siete meses.

Pili está casada con Arturo Alias, viven en Barcelona y tienen dos hijos, Arturo y Raúl, ya mayores.

Lucía (o Maximina como la conocen en el pueblo) está casada con Ángel Delpón y tienen tres hijos:

Olga, con un niño de siete meses llamado Diego.

Miguel Ángel, que tiene a dos gemelicas, Ana y María, de tres meses y medio.

Y Carlos, que está todavía soltero.

(Tengo que decir que, Miguel Ángel, siempre ha tenido mucha afición por Pancrudo y por las cosas que contaba su abuelo y bien podría haber escrito él esta entrevista. Fue el primero que hizo una página web de Pancrudo que incluía bonitas fotos del pueblo en invierno y la historia del “Herrero”.)

Antonio, casado con Marina Ruiz, que tienen a Marta y Jorge, dos jovenzanos que suelen ir bastante por el pueblo.

Y por fin Pascual, el pequeño, casado con Vicenta Galve y que tienen a Esther, con su hijo Manuel de un año, y a Cristina.

Tanto mi yerno Ángel como los chicos, son aficionados a la caza, así que van bastante por el pueblo, sobre todo para la codorniz.

Yo sé que antes se juntaban todos al verano para celebrar su cumpleaños en la Fuente Gimeno.¿Cuánto hace que no van?

Tío Antonio.- Pues ahora ya va para cuatro años, me parece, que no vamos. Ya no estamos nada de fuertes. Pero este año queremos ir, aunque sólo sea un día, para ver como ha quedado la casa y el porchegao después de tirar la casa del tío Cosme. Nos han dicho que está mucho mejor y que la calle se ha ensanchado bastante.

Familia Latorre Escriche (Los "Campas")

 

- ¿Qué les parece el trabajo de la Asociación Cultural “El Calabozo”?

Tío Antonio.- Nos parece muy bien, porque da mucha vida y ambiente a Pancrudo, se ve a más gente, se habla más y se recuerdan muchas cosas.

Tía Primitiva.- Yo, uno de los primeros años del “Día Gastronómico” hice la “Fritada de la era” y mis hijas me dicen que participan todos los años en lo que pueden para la Semana Cultural. A los nietos míos que van, también les gusta mucho.

Muchas gracias a los dos por compartir sus recuerdos pancrudinos con nosotros, esperamos que podamos compartir con ustedes y sus descendientes, muchos ratos más por nuestro querido pueblo Pancrudo.

 

 

Queriendo o sin querer, lo cierto es que de vez en cuando afloran en nuestra mente algunas palabras que olvidadas o en desuso creíamos desaparecidas. Quizá muchas de ellas, o todas, tengan su correspondencia en castellano o aragonés pero que históricamente, por circunstancias culturales, geográficas, etc., quedaron aisladas en territorios concretos, de áreas reducidas, llegando a configurar lo que podríamos llamar localismos.

También es posible que algunas de esas palabras se correspondan con creaciones o invenciones locales. Podríase decir en este caso que estamos ante “jitanjáforas”, es decir, palabras de “texto sin significado, pero con gran valor estético por su eufonía (armonía, consonancia, musicalidad) y el poder evocador de sus palabras, sean reales o inventadas”. No obstante, el alcance de la manifestación anterior debería ser confirmado por un lingüista.

Fuera como fuera, el caso es que esas palabras existen; yo las he oído y en algún momento las he utilizado. Son las palabras que bajo el título de este artículo denomino como “palabrotas”.

¿Qué os sugieren estas frases?

  1. Ruin no hagas el gaire que te van a ver.
  2. Hoy vienen los gaires.
  3. Acércame ese zarramencho que estoy esderizao.
  4. En dos arpadas llenamos el saco.
  5. No te quedes como un alufres y cómete esos remondrijos, que estás lambreño.

La palabra ruin en castellano significa, entre otras cosas, indigno, innoble, despreciable, tacaño, agarrado, miserable, etc. Sin embargo, en esta frase su significado es bien distinto y nada peyorativo; significa niño, chiquillo.

La palabra gaire, utilizada en las dos primeras frases, esconde significados distintos. Empecemos por señalar que farandulero es el sinónimo en castellano más ajustado a gaire. Por un lado, un farandulero/gaire era una persona que recitaba comedias antiguamente y, por otro, un farandulero/gaire es una persona que habla mucho y tiende a engañar a los demás; si bien, cabe una tercera acepción, que constituye un cajón de sastre, y es que un gaire resulta ser una persona enredadora, informal, juerguista, estrambótica, etc.

Estos contenidos pueden ser útiles para responder a aquellos que cuando vienen al Festival Gaire, oyen o escuchan comentarios acerca de él, preguntan ¿Qué es gaire? ¿Qué es el gaire? Podemos decir que un gaire es un comediante, un actor, un artista, un juerguista, y que el gaire es un encuentro de gaires que se celebra en Pancrudo para representar una serie de obras durante todo un día; en resumen, es un Festival de Artes Escénicas.

La palabra zarramencho, es sinónimo de paño, tela, tejido, harapo.

La palabra esderizao significa destemplado, con frío, pero no a nivel de estar aterido o pasmado. Es la sensación que aflora cuando no haciendo mal tiempo del todo, yendo “ahorrado” de ropa (ligero de ropa), se siente frío.

La palabra arpada puede definirse como una medida de capacidad subjetiva, ya que se refiere a lo que cabe en las dos manos juntas colocadas a modo de cuenco. Sin embargo, esta palabra que enmarcada en el contexto señalado “en dos arpadas” viene a significar que “en un momento”.

La palabra alufres no significa otra cosa que bobo, tonto, cándido, parao, alelado, pasmado. La palabra remondrijo hace referencia a los restos que quedan de comer. No a los huesos, migajas, etc., sino a esas sobras que se suelen guardar en el armario o nevera, para tomarlas en la comida siguiente, y que siempre acaban por cambiarse de sitio y nunca se terminan de comer. Lambreño hace referencia a una persona o animal delgado. En castellano existe la palabra lambrija que, en una de sus acepciones, significa persona muy flaca. Podría tratarse de una derivación de ésta.

De este modo, las anteriores frases podrían entenderse como:

  1. Niño no enredes que te van a ver.
  2. Hoy vienen los comediantes.
  3. Acércame esa ropa que me estoy quedando frío.
  4. En un momento llenamos el saco.
  5. No te quedes como un bobo y cómete esa comida que ha sobrado, que estás muy delgado.

 

 

Editorial Revista Pancrudo 1997

 

Estimados lectores y amigos: a la luz de los buenos resultados obtenidos en las actuaciones llevadas a cabo por la Asociación Cultural “El Calabozo”, ésta se anima a sacar adelante el primer número de la revista “PANCRUDO”.

Esta publicación, estamos convencidos, configurará y servirá para complementar el conjunto de iniciativas y actuaciones que en numerosas ocasiones se han puesto de manifiesto tomando un café, paseando por la carretera o, simplemente, imaginando.

A nuestro juicio, esta revista debe ser un instrumento de uso cotidiano, no solo de lectura, sino de colaboración, de participación y de enriquecimiento personal que debe dar cabida a todos y cada uno de los integrantes de la Asociación.

Se configura, por tanto, como un mecanismo de expresión abierto y plural que debe dar respuesta adecuada a las demandas que surjan de la convivencia, relación y quehacer cotidiano de todos nosotros. Si no es así “PANCRUDO” dejará de tener entidad propia y se verá abogada al fracaso.

Es por esto, que debe ser un instrumento utilizado por todos para expresar en cada momento y bajo cada circunstancia, lo que pensamos, lo que sentimos o, simplemente, lo que deseamos para el conjunto de personas que la Asociación representa.

La revista “PANCRUDO” nace con la inquietud e ilusión de materializar esa parte de nuestro acervo* que a lo largo de los años ha pasado por nuestro lado, sin dejar el poso que ahora nos gustaría encontrar. Deseamos, a través de ella, recoger nuestro pasado, valorarlo y expresarlo como bien común, tomándolo como punto de partida para el presente, que nos ha llevado a la creación de la Asociación Cultural, y para el futuro que consideramos prometedor, ya que disponemos de una importante “cantera” humana, joven e ilusionada.

No obstante, no solo basta con poner buenas intenciones. Es necesario adquirir un determinado compromiso que nos lleve a aportar, en la medida de las posibilidades, el granito de arena que nos permita construir un legado que dejar a los que nos sucedan.

* Acervo: Conjunto de bienes morales o culturales acumulados por tradición o herencia (Diccionario R.A.E.).

Pascual Tolosa Sancho

 

Editorial Revista Pancrudo 2011

 

EDITORIAL

 

Quince años tiene nuestra Revista y como cada año va a ser capaz de entretenernos y de que conozcamos más sobre los temas que genera y ha generado el pueblo que da nombre a esta publicación.

En la festividad del día de Aragón del año pasado, unos vecinos de Pancrudo se acercaron a nosotros y nos comentaron que sería bueno hacer algo relacionado con un hecho que el 22 de julio de 2011 cumplía su 75 aniversario. En ese momento nos pareció un tema complicado de abordar pero que no se podía dejar pasar sin más. Con el tiempo decidimos que el tema de la Semana Cultural de 2011 debería ser La Guerra Civil: 75 añospor una serie de razones que hemos creídodefinitivas.

Pensamos que era una necesidad, porque a muchos desde niños se nos han ocultado estos hechos como un tabú. Era algo que ocurrió pero de lo que no hablaba casi nadie. Por este motivo la Semana Cultural y las páginas de esta revista esperamos que consigan una labor educativa. Porque tenemos que conocer nuestra historia y la de nuestra familia y porque con ese conocimiento se hace más difícil la repetición de errores pasados.

Por otro lado creemos conveniente que este recuerdo sirva como homenaje a aquellos vecinos de Pancrudo que en el día de su fiesta patronal fueron detenidos y que luego corrieron diferente suerte. De la misma manera que queremos realizar un sincero reconocimiento a todos y cada uno de los que murieron o sufrieron durante la guerra o como consecuencia de ella.

También nos gustaría destacar la capacidad de recuperación que tuvieron los vecinos de nuestro pueblo, que aún siendo una de las localidades más castigadas por el conflicto, fueron capaces de reconstruir sus casas y poder seguir viviendo donde habían nacido.

Después de setenta años de paz dentro de nuestras fronteras deseamos que la Guerra Civil quede como un momento crucial del siglo pasado. Pero lo veremos como un hecho histórico y esperando que contribuya a que todos lo acabemosconcibiendo así y evitar los prejuicios que siempre le han acompañado. Que con el paso de los años la única enemiga que tengamos sea la guerra.

Agradecemos la labor que como todos los años realizan un grupo de personas que escriben artículos, editan y maquetan esta revista. Sin ellos ya no tendríamos esta publicación todos los veranos y desde la junta queremos darle la importancia que tiene esta labor. Os animamos a continuar y a los demás a que contribuyáis escribiendo o echándoles una mano.

 

Alberto Novellón Pérez

(Presidente de la Asociación)

 

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Asociate al Calabozo

Anagrama El Calabozo La Asociación Cultural "El Calabozo" pretende ser una asociación donde nos reunamos todos aquellos que queremos hacer algo por mejorar la localidad de Pancrudo o difundir sus conocimientos, oficios, curiosidades o historia de las gentes del pueblo. Aporta tus ideas. Asóciate, cuesta muy poco y aportarás mucho.

Revista Pancrudo

La Revista Pancrudo cumplió 19 años en el 2016. Y desde su número 1 en 1997 hemos recuperado todos los sumarios de la revista. Y sin prisa, pero sin pausa iremos añadiendo a la web algunos de los contenidos.

Festival Gaire

Cartel V Festival Gaire (Pancrudo) El Festival Gaire ya se ha consolidado como una cita obligatoria para disfrutar de dos jornadas de teatro, circo, danza, música, cuenta cuentos, títeres… en Pancrudo el tercer fin de semana de septiembre. Ven con tus familiares, amigos y conoce Teruel. Más información en la web del Gaire

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